El velero para Tintín y sus amigos de la pastelería Bocí
A cada celebración le corresponde algún dulce típico, la Pascua no podía ser menos y son abundantes las elaboraciones dulces (especialmente relacionadas con frituras y buñuelos) por toda la geografía española. Pero hay que reconocer que, con el paso de los años, las que han ido adquiriendo tintes artísticos son las monas de Pascua de chocolate de Cataluña
Los escaparates, los aparadores de las casas, los coches y las bocas se llenan de este regalo chocolatero que el padrino hace a su ahijado (aunque, como todo, la cosa se ha ido generalizando y se regala en general a quien más te apetece, o se auto-regala y se auto-disfruta). Y si todo empezó convirtiendo el huevo (de gallina, tal cual) en huevo de chocolate (antes se incluían en el bizcocho-mona tantos huevos como años iba cumpliendo el niño), ahora los reposteros realizan auténticas esculturas, introduciendo las ya esperadas novedades que, de modo similar a lo que sucede con las valencianas fallas (aunque más moderadas que éstas en su tinte socarrón, puesto que en principio van dirigidas a los niños), incorporan personajes o temas de actualidad
Aunque Tintín es todo un clásico, la reciente película de Spielberg ha revisitado su carisma, y la pastelería Bocí de Barcelona le ha rendido homenaje en una de sus creaciones pascuales
Ni en sus mejores aventuras ha tenido Tintín un viaje tan goloso: todo un velero bergantín (para el que se han necesitado más de 70 kilos de chocolate) que no corta el mar sino vuela para transportar al reportero más famoso junto con sus habituales amigos: Milou, el Capitán Trueno y, por supuesto, Hernández y Fernández, y para darle el merecido envoltorio, han montado un espectacular escaparate en el que se podrá ver una de las secuencias de la película de Tintín reproducida en chocolate
La figura mide 1,5 x 1,5 metros y para su realización se han empleado más de 70 kilos de chocolate y 40 horas de trabajo
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